Periodismo y Cuentos

martes, 30 de junio de 2009

Cuento

Tragedia sin fronteras

Era un día de sol y calor. Estaba bastante despejado. De pronto la ciudad se llenó de humo y muerte. Esa muerte que miraba La Libertad desde su isla, siempre con su antorcha en la mano. El fuego derrumbó a las hermanas. Hace unos instantes yo estaba ahí, ahí dentro. En lo que ahora son escombros. Los 110 pisos pasaron a ser uno sólo. Quedaron todos juntos en el suelo. No sabía si correr, ayudar, gritar. Tenía ganas de hacer todo y al mismo tiempo nada. Quería vivir.

Las naves con alas desaparecieron en el medio de las gemelas. Justo antes que personas sin alas volaran por el cielo, intentando no vivir lo que estaban viviendo. Y yo también lo estaba viviendo. El día empezaba, y el hombre con barba y hasta ese momento desconocido para el común de la gente, decidió que terminara en ese instante. Mi día, no sé si terminó ahí o si siguió. Lo que sé, es que ese fue el día de mi vida, y no por lo bueno precisamente.

Las noticias llegaban hablando de otras naves con otros rumbos, algunos más lejanos, otros más cercanos. Las naves que yo vi, ya no estaban. Se esfumaron en medio del humo. La antorcha estaba apagada, pero se encendió la isla mayor. Se encendió de fuego, escombros y cenizas, seguidas de dolor y muerte.

A lo lejos se escucha caer uno de los cinco lados. También el trueno que viene desde los bosques de Pennsylvania. Aunque sólo eso se escucha. El estruendoso derrumbe no deja oír nada más. Cuando ya había pasado media hora, no hubo tiempo para nada. Otro derrumbe sacudió a todo el mundo. Mientras que en el Oriente alguien se sonreía.

La gente salía entre las cenizas con las caras negras, sin saber que pasó y por qué estaban así. Ya no quedaban rastros de las naves con alas. La Libertad no pudo ver todo porque las torres de humo desplazaron a las anteriores torres. El acero se derritió y todo se cayó. Mientras que yo seguí corriendo sin saber para dónde. Miré alrededor y todos hacían lo mismo.

Todo lo que se ve forma parte de escombros. Escombros que fueron edificios. Edificios que ya son historia. La Estrella de David se desmoronó junto a la cruz y al Corán. Lo que queda son las cuatro letras en el piso. También quedan las sirenas de las ambulancias y de los bomberos. Se escuchan a lo largo de la calle Pasteur. Las cenizas, mientras, siguen en el aire.

Me pareció ver una camioneta en el mismo lugar en donde está ese cuerpo tirado. No lo puedo asegurar. Pero sí puedo afirmar que un helicóptero estuvo dando vueltas anoche por acá. No sé si tendrá algo que ver, pero es lo primero que se me pasó por la cabeza. Mientras tanto, en los diarios dicen que Brasil salió campeón. Ya no existe el fútbol. No existe nada más. Con el derrumbe se vino todo abajo.

Ese lunes por la mañana, bien de invierno, dejó muchos muertos. La religión tomó preponderancia pero pasaba a ser una sola. Éramos todos iguales. Todos con caras llenas de cenizas. En el medio de ese humo en la ciudad que no se terminó de ir nunca. Y con la mirada que seguía apuntando hacia el Oriente.

El dolor era inmenso. Los escombros se hicieron más cuando al rato siguió desmoronándose la religión. El silencio se hizo presente para encontrar sobrevivientes. Las cámaras filmaban la tragedia, las camillas ocupadas, los héroes que hay en toda catástrofe, los médicos tratando de hacer su trabajo, salvar vidas.

Sebastián Piana, compositor de tangos, había muerto el día anterior. También había jugado Argentina en la Copa Davis. Noticias que publicaron en sus tapas los diarios, y que fueron olvidadas a las 9.53, justo en el momento en que se escuchó el estruendo, seguido del derrumbe.

Se hizo de noche y todavía el humo seguía en el aire. No sabía que hacer. Creo que todas las personas que estaban allí se encontraban en la misma situación. Entré sin pensarlo. Si lo hubiera pensado, creo que habría hecho lo mismo. Saqué algunos cuerpos, vivos o muertos, no lo sé. Hacía mucho calor. Todos estaban preparados para el gran festejo y al final, todo fue dolor, mucho dolor.

La música terminó cuando casi no había comenzado. Los torsos desnudos desparramados en la vereda y en la calle daban mucha impresión. Los celulares sonaban sin que nadie los atendiera. También sonaba el tren cuando llegaba a Once. Todo era confusión. El mundo se me apagaba, mientras que el fuego se encendía, el humo tóxico crecía y los muertos se multiplicaban.

La plaza vacía un día normal a esa hora, se llenaba de gente, periodistas, ambulancias, héroes anónimos y simplemente curiosos. Algunos habían visto la luz volar hacia la sombra y otros sólo vieron las consecuencias de eso: la lava cayendo del cielo. Esta vez, la mirada de culpa era hacia dentro y hacia los hombres de poder.

El año nuevo quedó opacado. No fue feliz, de eso no tengo dudas. Fue muy doloroso. Mientras tanto, en ese momento, el humo y los gritos tomaban protagonismo y no dejaban ni ver ni oír. Por sobre todas las cosas, no dejaban sentir. Los trenes seguían llegando y la noticia se iba expandiendo.

Hacía calor adentro y también afuera. La diferencia es que afuera se podía respirar. Pero había que traspasar las puertas con candados para poder respirar. Salí, volví a entrar una y otra vez. No estaba muy consciente. Saqué un cuerpo y luego otro, mientras oía a alguna madre desesperada gritar por su hija. Ella, al igual que todos nosotros, quisimos escuchar música y terminamos escuchando sirenas que siguen sonando en nuestras cabezas.

Esas mismas sirenas que ya me cansé de escuchar. Ambulancias, bomberos, policías, da lo mismo. Todo es dolor. Los gritos son dolor. Las lágrimas son dolor. La muerte es puro dolor. Muerte que, por momentos, no se puede ver en medio del humo y el fuego. Los cuerpos van a parar a autos particulares, patrulleros, ambulancias, donde sea necesario para que los trasladen a algún hospital.

El calor ya es insoportable. Las remeras en las manos sirven para tratar de dar aire a los que están inconscientes. Yo estuve inconsciente, ya lo dije, pero pude mantenerme despierto. Me fui del lugar sin saber exactamente qué fue lo que pasó. El lugar quedó vacío. Con zapatillas que se fueron volando y difícilmente vuelvan a la tierra. También será difícil que el humo se disipe por completo.

Sólo quedaron escombros que desaparecerán pronto para que ella, con su antorcha en mano, pueda ver a pleno la ciudad. Aunque ya no las verá a ellas dos, a las gemelas. Verá solamente sus ruinas, el resplandor de sus sombras y parte del capitalismo en el suelo, junto con las torres sobrevivientes.

viernes, 26 de junio de 2009

Conflicto en Perú

12/06/09

Gobierno e indígenas, política y sangre

Los reclamos que mantienen las comunidades nativas llevan más de 2 meses y la cantidad de muertos en enfrentamientos con la policía va en aumento. Ya son más de 50 entre ambas partes.

Luego de 2 meses, la disputa entre las dos partes se está volviendo cada vez más inflexible. Lo peor de todo es que esa inflexibilidad se está cobrando un derramamiento de sangre con varias muertes en el medio. Las comunidades indígenas parecen no ceder en sus reclamos y el gobierno de Perú tampoco deja de tirar de la soga. La decisión de crear el primer partido político compuesto por nativos de la región, definitivamente no aplacó la violencia generada en los últimos meses.

Tal vez, el presidente Alan García, no se imaginaba que los negocios de su país con Estados Unidos podían traerle tantos problemas. Porque la raíz de todo esto es el Tratado de Libre Comercio de Perú con el país norteamericano. Como consecuencia de estas negociaciones, el Presidente peruano se vio obligado a dictar una serie de decretos legislativos, con los cuales las comunidades de la Amazonia se mostraron claramente en contra.

Esas leyes afectan a los indígenas y al lugar en el que viven, y por este motivo piden la inconstitucionalidad de ellas. Tienen motivos para pedir esto, ya que se basan en lo pronunciado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). En el artículo 17 de la Convención 169, dice que: “Deberá consultarse a los pueblos interesados siempre que se considere su capacidad de enajenar sus tierras o de transmitir de otra forma sus derechos sobre estas tierras fuera de su comunidad”.

Precisamente, esto es lo que quería hacer el gobierno con estos territorios. Además, los campesinos tampoco fueron consultados. Para satisfacción de las personas que reclamaban por esto, uno de los decretos ya fue declarado inconstitucional. Se trata de la ley forestal. Igualmente quedan 8 leyes más que están en la mira y son eje de los reclamos, aunque recientemente fueron suspendidos por 90 días hasta llegar a una solución definitiva.

Por estas cuestiones es que hace más de dos meses, más de 300 comunidades de la selva amazónica se encuentran realizando paros que afectan el transporte de personas, mercaderías y cargas. Así también perturban la economía de la región. A esto además se le suman las distintas movilizaciones que están llevando a cabo.

Los cortes de rutas y ríos, y la toma de puntos de extracción de gas y aeropuertos, son algunas de las medidas que tomó el campesinado. De esta manera causan que varias ciudades sufran desabastecimiento de alimentos y cortes de energía en algunos sectores cercanos.

Por esto es que intentan que el Tribunal Constitucional los ayude y anule el paquete de leyes promulgado por el Poder Ejecutivo, ya que lo consideran lesivo para la zona, algo que la Defensoría del Pueblo apoya. De no ser así, “apelaremos a la Corte Interamericana de Derechos Humanos”, dijo Alberto Pizango, presidente de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), y representante de los pueblos nativos.

Además resaltó, durante la IV Cumbre Continental de Pueblos y Nacionalidades Indígenas, que “si hay que morir, que nos maten. Preferimos morir luchando para que nuestros hijos puedan vivir dignamente”. Esto en referencia a los muy duros enfrentamientos entre los campesinos y la policía. Algo que se está volviendo cada vez más común. Las marchas pacíficas quedaron definitivamente de lado.

A pesar de esto, Pizango remarcó nuevamente que las movilizaciones serán en paz “porque los pueblos indígenas son respetuosos de los derechos humanos”. Igualmente, más de 50 muertes son las que se produjeron hasta el momento, contando ambas partes involucradas. Aunque no hay una cifra oficial con respecto a los fallecidos, debido a que hay cuerpos que todavía no se encontraron.

Ante esta situación casi insostenible, la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales (ANGR), expresó mediante un comunicado que “la forma como se ha manejado el diálogo entre el Ejecutivo, el Legislativo y la representación de las comunidades amazónicas ha terminado agudizando el conflicto, con las consecuencias por todos conocidas”. También marca la necesidad que esta problemática sea tratada por el Tribunal Constitucional.

Por los reclamos y por las consecuencias que dejaron estas exigencias, es que se decidió crear una nueva agrupación política integrada y para que defienda los intereses de los indígenas. Esto es lo que anunció hace algunos días Mario Palacios, presidente de la Confederación Nacional de Comunidades del Perú Afectadas por la Minería (CONACAMI).

Igualmente, la conformación del Proyecto Político Perú Plurinacional (el nuevo partido), se terminará de decidir en los próximos meses, entre agosto y septiembre. Siendo más ofensivo, Palacios también remarcó que "el Congreso de la República no responde, no legisla, ni fiscaliza, en tanto que el Ejecutivo es corrupto". Además señaló que el partido que está en construcción se debe “a que no hay un interés político por recoger la demanda indígena”.

Esto también se vio favorecido en el acuerdo alcanzado en la reciente Cumbre, de crear una Unión Mundial de Naciones que canalice los esfuerzos y aumente la fuerza política de los nativos. En esta convención, celebrada en la ciudad de Puno, pueblos de la comunidad Abya Yala, mostraron su disconformidad con el sistema liberal de Perú.

Además, exigieron Estados Plurinacionales, para que el Estado reconozca a los indígenas como naciones preexistentes y respeten sus derechos ancestrales. Al mismo tiempo pidieron Buen Vivir, concepto que hace referencia a la armonía y al equilibrio que predicaron estas culturas.

Pero a pesar de las exigencias, el gobierno nacional, con el presidente Alan García a la cabeza, parece que no quiere dar el brazo a torcer. Inclusive, las diferencias son cada vez mayores. Especialmente, después de que el Poder Judicial dictaminara la orden de detención contra Alberto Pizango. Es acusado de sedición y rebelión, además de ser responsabilizado como autor intelectual de las muertes ocurridas en la ciudad de Bagua, donde se enfrentaron nativos y policías.

El líder indígena, a raíz de su persecución, se refugia en la Embajada de Nicaragua, luego de un pedido de asilo. Como pasa en la mayoría de las disputas, las acusaciones van en ambas direcciones. La vicepresidenta de Aidesep, Daysie Zapata, responsabilizó al gobierno por la masacre ocurrida, diciendo que “ha manchado de sangre nuestro Perú”. Al mismo tiempo, ratificó que Pizango se encuentra en Lima, luego de rumores que indicaban que se había refugiado en la ciudad de La Paz, Bolivia.

Siendo más específica, Zapata acusó al presidente Alan García; a la ministra de Interior, Mercedes Cabanillas; y al presidente del Congreso, Javier Velásquez Quesquén. A la Aidesep, además se le suman una gran cantidad de organizaciones y movimientos sociales que reclaman por la derogación de los decretos legislativos, los cuales afectan a los hidrocarburos y biocombustibles de la zona.

Por ejemplo, el Taller Permanente de Mujeres Indígenas y Amazónicas de Perú (TPMIAAP), integrantes de la organización social Chirapaq, se pronunciaron explicando que los “actos de violencia lamentables se pudieron evitar con el diálogo y el respeto a los derechos humanos”. También piden la intervención inmediata del Relator especial para pueblos indígenas de las Naciones Unidas y de la Defensoría del Pueblo.

Estas acusaciones también se pueden ver en la declaración formal de la Cumbre Amazónica, donde señala a García de ser el “único responsable”. Entre otras cosas a resaltar de una serie de puntos difundida, está el pedido de renuncia del primer ministro Yehude Simon y la solicitud de juicio político y penal al Presidente. Además declaran como “héroes a los ciudadanos fallecidos que sacrificaron sus vidas en defensa de los derechos amazónicos y recursos naturales de la Nación”.

Por su parte, Alan García se defendió diciendo que “estas personas no tienen corona. No son ciudadanos de primera clase que puedan decir, 400.000 nativos a 28.000.000 de peruanos, ‘tu no tienes derecho a venir por aquí’, ese es un error gravísimo”. Esto en referencia a los manifestantes y los cortes de ruta. Además trató de delincuente a Pizango, habló de un “complot contra la democracia” y no descartó que estos movimientos hayan sido generados por intereses extranjeros.

En parte, los pueblos nativos le dan la razón, ya que para ellos, todo esto se dio en relación a los intereses de Estados Unidos. Hay que recordar que el paquete de decretos legislativos se da en relación al Tratado de Libre Comercio entre los norteamericanos y Perú.

Otras de las leyes firmadas se trata de la parcelación de las tierras ancestrales de las comunidades del Amazona y la venta de áreas selváticas a inversionistas extranjeros. Aparte de los decretos, se pide el cese del toque de queda en la región y del Estado de Emergencia.

La mesa de diálogo propuesta en su momento por el Gobierno, quedó olvidada ya que ninguna de las partes se ponía de acuerdo. Pizango reclamaba que primero se derogaran las leyes para sentarse a hablar. García y Simon, pedían que dejen los cortes y reclamos para así dialogar. Después vinieron los enfrentamientos, las muertes y el pedido de detención para el líder campesino.

Las exigencias se están haciendo oír cada vez con más fuerza y distintas agrupaciones y organizaciones de derechos humanos se suman en los pedidos en defensa de los indígenas. Habrá que ver si la suspensión momentánea del decreto produce algún efecto. La intransigencia de ambas parte tendrá que tener un alto si es que no se quiere expandir el derramamiento de sangre.

sábado, 20 de junio de 2009

Repercusiones del caso Rosenberg

Guatemala y su crisis habitual

A pesar de la acusación contra el presidente Álvaro Colom, los conflictos políticos y sociales del país no son nuevos. Las muertes que comenzaron durante la dictadura parecen no terminar más.

Es difícil pensar que a partir de la difusión de un video se pueda generar una crisis a nivel nacional. Desde que el presidente de Guatemala, Álvaro Colom Caballeros, se vio involucrado en la muerte del abogado Rodrigo Rosenberg Marzano, una especie de estallido social se comenzó a vivir en ese país.

Aunque ya desde hace muchos años que esta nación no puede mantener un nivel estable en cuanto a su institucionalidad, este hecho profundizó aún más las diferencias sociales e ideológicas entre la población y acrecentó el conflicto ya habitual.

“Si usted está viendo este video es porque fui asesinado por el presidente”. De esta manera, Rosenberg comenzaba a explicarle al mundo su verdad. Seguiría más adelante mencionando los nombres de Sandra de Colom, (esposa del primer mandatario), Gustavo Alejos (secretario privado de la Presidencia) y Gregorio Valdez (financista de la campaña presidencial), como responsables también de su muerte.

A partir de este acontecimiento, Guatemala se convulsionó y no es para menos. Pero la realidad indica que la crisis se viene arrastrando desde hace varios años. Sin sacarle ni otorgarle culpas a nadie sobre este hecho en particular, las muertes en el país son moneda corriente. Lo fueron durante todo el período de la última dictadura militar (1954-1986) y también continuaron ocurriendo durante la etapa democrática.

Así como durante el primer gobierno pos-dictadura, al mando de Vinicio Cerezo, no fue nada fácil encaminar al país, con un clima de violencia, deficiencias serias en la salud y en la educación y con denuncias de corrupción, los siguientes mandatos de los posteriores presidentes resultaron similares.

A continuación de Cerezo, estuvo Jorge Serrano Elías, el mismo que disolvió, de manera nada democrática, el Congreso y la Corte Suprema de Justicia, yéndose así con acusaciones de enriquecimiento ilícito.

Luego estuvieron como presidentes Ramiro de León Carpio y Álvaro Arzú Irigoyen, los cuales avanzaron en el proceso de pacificación dentro del país. Después fue el turno de Alfonso Portillo, quien terminó huyendo a México por denuncias de corrupción y malversación de fondos, algo común en los mandatarios a esta altura. Lo sucedió Óscar Berger Perdomo, en un período en el que la delincuencia y el narcotráfico se afianzaron nuevamente.

En ninguno de estos gobiernos se pudo vivir con una plena comodidad, no se transmitió una garantía de justicia absoluta y, especialmente, nunca se brindó una seguridad total a su población.

El narcotráfico, la delincuencia, los asesinatos y la corrupción, entre otros aspectos negativos que puede tener una sociedad, fueron y aún son de lo más común en Guatemala. Lo más posible es que lo sigan siendo, porque no existe una base sólida desde la cual se pueda impulsar al país para dejar atrás todo eso y alcanzar una estabilidad social.

No se le puede reprochar con demasiado énfasis a la gente de por qué no hizo nada durante las décadas dictatoriales, pero sí se les puede exigir que protesten ahora, que reclamen por lo que es suyo o por lo que no tienen. La justicia la tendrán que imponer las autoridades que correspondan, pero además puede ser promovida desde el reclamo, por la sociedad entera.

“Yo no quiero dos Guatemalas; somos lo mismo y todos debemos hacer un esfuerzo por ser una sola”, dijo Colom hace unos días, en referencia a las marchas multitudinarias que se hicieron a favor y en contra de su gobierno. Esto es lo que vivió el país a lo largo de su historia, innumerables divisiones. Algo similar a lo que pasa en el resto de los países vecinos.

La hermandad latinoamericana se ve, en oportunidades, entre las distintas naciones, pero muy poco se aprecia dentro de cada una de ellas. Suelen ser más las separaciones internas que las que se muestran hacia afuera. Y si la sociedad no se muestra uniforme en el pedido de justicia, el país seguirá igual que siempre.

El asesinato de Rosenberg sacó a la luz una vez más las dudas, las miserias, y la avaricia propia de muchos políticos, a la cual el mismo presidente guatemalteco la llamó “politiquería barata”. Y sin dudas que esto ayuda a que se acrecienten las divisiones mencionadas.

La reciente aprobación por parte del Poder Legislativo, de la Ley de Comisiones de Postulación, que regulará las elecciones de magistrados de la Corte Suprema de Justicia, puede llegar a ser un paso importante en todo este proceso.

Cada caso se tiene que esclarecer sin importar los cargos que ocupen aquellos acusados. Y esas acusaciones son cada vez mayores, tanto de un lado como del otro. El Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), realizó un estudio en el que denuncia que se gastó más de 2.000.000 de dólares para defender al Gobierno. Señala que este monto fue utilizado de los recursos públicos para hacer campañas y financiar las movilizaciones en favor de Colom.

Obviamente que de inmediato, desde la Presidencia salieron a desmentir esta versión, diciendo que el dinero usado fue sufragado con recursos de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), el partido con el que se había presentado el actual Presidente de Guatemala.

Las versiones comenzaron desde el mismo día de la difusión del video. A partir de ahí, un cúmulo de palabras, acusaciones, denuncias y entredichos se empezaron a escuchar. Lo cierto es que la actualidad del país sólo se agravó más.

El hecho que Rosenberg haya señalado como “ladrón, asesino y cobarde” al presidente convulsionó a toda la población. Es verdad que no todos los días se hace tal inculpación hacia quien fue dirigida, pero la crisis ya estaba y, por lo tanto, no es nada nueva.

Las muertes se hicieron algo común a lo largo de su historia. Quizá más comprensible durante la época dictatorial, ya que en los demás países de Sudamérica ocurrió lo mismo. Pero ya en democracia los números de víctimas fatales siguen siendo alarmantes.

Según la organización Amnistía Internacional, especialista en derechos humanos, más de 2.900 mujeres fueron asesinadas entre 2002 y 2007. Además reveló que el 70 por ciento de esos casos no fueron investigados y en el 97 por ciento no se produjo ningún arresto.

A estas muertes, también hay que sumarles las de los narcotraficantes que luchan entre sí, las de los policías que luchan contra los narcotraficantes, las de los ciudadanos comunes que luchan contra los narcotraficantes y contra los policías, y que, en definitiva, todos ellos luchan por sobrevivir.

En el mundo entero mueren alrededor de 490.000 personas a diario a causa de la violencia, la mayoría en América Latina y en Sudáfrica. Guatemala es uno de los primeros en la lista. Esto de acuerdo a un estudio realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

En este mismo informe se dio a conocer que en el año 2005 se produjo una pérdida superior a los 2.000.000 de dólares en el país, debido a que la alta cantidad de fallecimientos se ven reflejados en la economía, por los costos médicos y legales surgidos.

Con cada número se ve que no son para nada nuevos estos problemas y los daños son infinitos para cualquier nación. La impunidad siempre se paga, aunque no siempre la pagan aquellos que deberían hacerlo. En estos casos, la misma sociedad es la más perjudicada, como pasa en la mayoría de las ocasioness.

Para seguir alarmándose, están las cifras de la Procuraduría de Derechos Humanos y la Asociación de Familiares y Amigos frente a la Delincuencia y el Secuestro (FADS). Estos organismos registraron más de 5.400 muertes durante 2008, y 140 secuestros.

Volviendo al caso Rosenberg y a partir de tantos cruces verbales, aparecieron diversas voces a favor y en contra de Colom. Las que lo apoyaron desde el principio fueron las de distintos mandatarios, como así también la del Grupo de Río, integrado por gobiernos de América Latina y el Caribe.

“La extrema derecha sigue arremetiendo contra los Gobiernos democráticos, progresistas [...] la extrema derecha alentada por factores internacionales", afirmó sin dudarlo el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Contra estas posturas, está gran parte de la sociedad que se mostró disconforme en distintas manifestaciones.

Lo cierto es que en este caso, el Fiscal General y Jefe del Ministerio Público, Amílcar Velásquez, es quien está a cargo de la investigación, aunque las dudas también comenzaron a expandirse sobre él, después que se lo haya visto en una reunión privada con Colom. Además, tendrá la ayuda del FBI para llegar a la resolución del hecho y de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG).

Las muertes de Khalil Musa y su hija Marjorie, defendidos por Rosenberg, habían abierto un nuevo campo de crisis e interrogantes. Según el abogado fallecido, a Musa lo mataron por no querer encubrir y participar de los negocios ilegales del Banco de Desarrollo Rural (Banrural), de capital privado y estatal, y del cual formaba parte de su junta directiva. “Es una cueva de ladrones. Todos sabemos que allí se financian las empresas fantasmas en las cuales se lavan todo el dinero”, había denunciado el jurista en el video póstumo.

En las próximas semanas tal vez se pueda saber si Colom será sometido a un antejuicio, derecho que le otorga la Constitución a determinados servidores públicos en ejercicio de su cargo, y que permite que en un principio no puedan ser juzgados por un tribunal común.

Lo único claro es que este país, ya sea con la dictadura militar como gobierno o con la democracia vigente, nunca pudo cambiar su historia, a pesar de algunos intentos. Las muertes siguen ocurriendo y no parece haber receta para remediar esto, al menos no en un corto plazo.

Teniendo en cuenta todos los hechos ocurridos en el pasado, no se puede negar de ninguna manera acerca de las palabras de Rosenberg en el video, es que “la historia final [su propia muerte] es la historia que hemos vivido demasiado en Guatemala, la misma que estuvimos repitiendo hace años”.

jueves, 18 de junio de 2009

Cuento

Los habitantes de la escuela

Un lugar lleno de chicos. Un lugar lleno de maestras ¿Un lugar lleno de fantasmas? Esa es la leyenda que habita en la escuela Nº 24 de Moreno. Y hay una razón muy importante por las que algunos creen esto. Alrededor del año 1870 terminaban de trasladar todo lo que formaba parte del viejo cementerio de la ciudad, ubicado en el mismo lugar en donde hoy está el colegio.

Como en todas partes y sabiendo lo que hubo en el pasado en este lugar, están aquellos que creen en este tipo de cosas y aquellos que no. Y también están aquellas personas que nunca se enteraron de la existencia del cementerio. Como fue el caso del ingeniero que estaba a cargo de la construcción de la escuela allá por 1959, que encontró restos de cadáveres e hizo la denuncia en la comisaría pensando en algo peor. La respuesta que obtuvo: “No se preocupe, seguramente va a encontrar más”.

Una de las personas que no tenía conocimiento acerca de esto era la directora, Carmen Rojas, que asumió en el cargo a principios de este año. Nunca tuvo problemas, a excepción de algunos encontronazos con otras docentes, con las cuales no se llevaba muy bien. A pesar de esto, ella siguió con su trabajo normalmente. El primer hecho que le llamó la atención fue cuando, una mañana al llegar al colegio, las porteras le contaron lo que les acababa de suceder. Resulta que tenían que limpiar el patio ese día, pero cuando llegaron, todo el edificio estaba reluciente, habiéndolo dejado bastante sucio por la tarde del día anterior.

La directora comprobó que estaba todo limpio pero no se sobresaltó demasiado. La relación con ellas, al igual que con las maestras, era cada vez peor y lo primero que pensó es que estaba siendo víctima de una broma.

-Es verdad, está todo limpio. Pero bueno... seguramente algo debe estar fuera de lugar así que sigan con su trabajo por favor- Eso fue lo único que atinó a decir. No se hizo demasiados problemas ya que cada instante que pasaba estaba más convencida que le estaban jugando una broma de mal gusto.

Los días pasaron y todo siguió con su curso habitual, hasta que un mes después de este hecho ocurrió algo realmente extraño y, esta vez, ella misma lo pudo presenciar. Mientras firmaba unos papeles sentada en su escritorio, se le presentó una maestra en la puerta. No la golpeó, entró directamente y quedó observándola. Estaba avejentada, tenía un guardapolvo viejo y algo sucio. Cuando Rojas levantó la mirada y le preguntó: “¿Quién es usted? ¿Qué desea?”, esta persona dio media vuelta y se retiró.

Se quedó muy sorprendida y cuando reaccionó, se levantó y fue en busca de ella. Cuando salió de la dirección vio a la secretaria, Susana Pérez, por el pasillo. Ésta, dándose cuenta de su interés, le preguntó a quién buscaba. Rojas le comentó lo que le acababa de suceder y la secretaria, sorprendida, le dijo que ella estaba dando vueltas en el pasillo y no vio a nadie por allí. La directora se la quedó mirando unos segundos y volvió a la dirección cerrando la puerta por detrás suyo.

Enseguida lo relacionó a lo ocurrido con las porteras el mes anterior y volvió a pensar en la misma hipótesis. Le dio bronca y el resto del día no le volvió a hablar a Pérez.

Estos acontecimientos, sumados a otros de menor importancia, ya la estaban cansando aunque en ningún momento se le ocurrió irse del colegio. La relación con sus colegas, está claro, empeoraba día a día. Cada tanto, estando siempre en soledad, escuchaba todo tipo de ruidos, voces y algunos gritos. No se había asustado con las cosas que le habían pasado anteriormente y menos se iba a asustar con eso. Hasta que un día, a las dos semanas aproximadamente, se dio cuenta que ninguna de las cosas que había vivido allí eran obras de las maestras.

El último hecho, el que precipitó lo peor, sucedió por la tarde, cuando se quedó completamente sola en la escuela. Ya se habían retirado las docentes, las porteras y también todos los chicos.

Eran las 17.30 cuando, desde la dirección, vio correr a un par de chicos por el pasillo. Se sorprendió ya que estaba segura que se habían ido todos. En ese momento sí comenzó a preocuparse, pues estaba sola. Cuando salió en busca de éstos, vio claramente a una señora entrar a un salón en la otra punta de la galería. El miedo, sin dudas, ya estaba dentro de su cuerpo y se notaba a cada tembloroso paso que daba. Luego de un interminable recorrido, para ella, hasta el salón, entró en él.

Una vez adentro, observó a un par de chicos jugando en un rincón, a un par de ancianos hablando en otra esquina y a una mujer que se le puso enfrente, cerrando la puerta. Era la misma persona que se le había presentado en la dirección con el guardapolvo viejo. Todos tenían un aspecto deplorable, vestidos con ropa antigua y con sus caras demacradas.

Con una voz difónica, la mujer se puso a hablar:

-¿Usted es la nueva directora? Esta es mi familia. Ya no recuerdo bien, pero creo que nosotros morimos por la fiebre amarilla... o por la epidemia de cólera, no me acuerdo. Me imagino que después de esto, usted va a renunciar a esta escuela...- le dijo tomándola por los hombros.

La respuesta hubiera sido afirmativa, pero el infarto fue muy fuerte. La encontró la portera a la mañana siguiente tirada debajo del pizarrón, en el que decía: “Esta sigue siendo nuestra casa”.

Esa misma tarde la enterraron, claro está, en el nuevo cementerio.

lunes, 15 de junio de 2009

La Matanza - CTI

05/06/09

Se creó la Central de Trabajadores Informales

En el Mercado Central se realizó la presentación oficial. Cartoneros, feriantes, obreros de la construcción y vendedores ambulantes, entre otros, formarán parte de esta organización que tiene el objetivo de salir de la informalidad para pasar a la autogestión.

En medio de aplausos y mucha alegría en las personas presentes en el Auditorio del Mercado Central de Buenos Aires, se dio por oficializada la creación de la Central de Trabajadores Informales. Con una de las frases escritas en las tantas banderas que decoraban el recinto dejaron en claro su propósito con todo esto: “De la informalidad a la autogestión”. Ese es el objetivo de esta nueva agrupación que emerge y que congrega a carreros y cartoneros, changarines, vendedores ambulantes, feriantes paraguayos y bolivianos, empleadas domésticas y obreros de la construcción, entre otros.

Con Raúl “Tuncho” Alegre, Secretario General de la Central, como principal orador se dio a conocer ante alrededor de 300 personas este logro para ellos. “Venimos a ocupar el lugar que nos pertenece, sin violencia ni desplazamientos de otros sectores”, aclaró Alegre, también representante de la Unión de Carreros y Cartoneros de La Matanza.

Esta agrupación se crea después de varios años de lucha y, principalmente, es apoyada por el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), dependiente a su vez del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.

Las personas que componen esta Central se diferencian de los que trabajan en negro o los que son ilegales. Los trabajadores en negro son aquellos que forman parte de unidades económicas formales pero que no pagan impuestos, evaden reglamentaciones y no están regularizados. Por su parte, los trabajadores ilegales son los que comercian con actividades ilícitas como el narcotráfico, estafadores, etc.

Es por esto que ellos necesitaban estar dentro de un marco como el de esta organización, que les permite estar representados antes los otros sectores económicos formales, ya que “somos el 50% de la población económicamente activa del país y queremos el reconocimiento que se nos debe”, según Alegre.

Esto ante la mirada de obreros de todo tipo, que miraban y prestaban mucha atención en un auditorio moderno, prolijo por donde se lo mire y casi repleto. Eso sí, con una especie de empapelado, aunque en este caso era de banderas con las inscripciones de algunos de sus propósitos y con los nombres de las cooperativas y organizaciones participantes.

La historia de todas estas personas, para llegar a esta instancia, comenzó en la década de los 90, cuando muchas de ellas perdieron su trabajo, y su inserción en la economía había quedado nula. Ya con la crisis del 2001 instalada, decidieron agruparse y formar distintas cooperativas que les diera la posibilidad de mantenerse en un nivel medianamente estable para sobrevivir. Todo esto se vio reflejado en una serie de imágenes previas a los discursos de los oradores, en la única pantalla que había.

Decidieron formar parte de la Central de Trabajadores Informales, algunas cooperativas como las de: la Unión de Carreros y Cartoneros de La Matanza; la de lavado de botellas Dignidad Laboral; la de agricultores Tierra Libre; la de costura Cosiendo Futuro; la de Trabajadores de Prensa y Comunicación (COOTRAP); la de Servicios Mecánicos; las de construcción 22 de Abril, Coplabor y Juan José Obrero y la de hilado 10 de Noviembre.

Además del reconocimiento dentro de la economía, también quieren una cobertura médica y una seguridad laboral. Igualmente, Hugo Fontan, representante de la Cooperativa Juan José Obrero, recalcó que “la tarea va a ser difícil”. Al mismo tiempo que remarcó que “individualmente nadie se salva, nos salvamos todos de manera colectiva”. Mientras los demás

En la media mañana, ya casi mediodía y con frío al aire libre, aunque con algo de calor dentro del auditorio, las palabras se seguían pronunciando. En este caso era el turno de Antonia Argota, de la Cooperativa 10 de Noviembre, que resaltó la actualidad y la importancia de las mujeres en esta lucha. Ella, junto a otras compañeras, recuperó una fábrica de hilado y lograron ponerla en funcionamiento luego que el dueño se declarara en quiebra.

En su breve discurso hizo hincapié en la diferencia de género y que ellas muchas veces tienen varia tareas simultáneas, como las de amas de casa, madres y trabajadoras. Con respecto a esto mismo dijo que “la lucha diaria es fuerte”.

Otro de los oradores en el acontecimiento, fue Olimpio Guerrero, representante de la Cooperativa Coplabor y de la comunidad paraguaya. “Acá no existe la nacionalidad, tenemos que estar todos juntos para poder seguir luchando porque es la única manera de subsistir”. Además agregó que “es importante esta convención porque nos va a posibilitar que los trabajadores informales estemos organizados y representados”.

De esta manera y después de 45 minutos, la oficialización ya era un hecho. Las dos personas restantes que estuvieron en la mesa principal no hablaron pero sí mostraron su satisfacción visible en las sonrisas. La infinidad de aplausos, abrazos y alegría de todos los presentes se expandieron por todo el lugar. Algo que siguió a la salida del auditorio, ya en las calles internas del Mercado Central.

“Los trabajadores informales somos desaparecidos sociales” decía otra de las banderas presentes. Un reclamo que viene desde hace varios años y que ahora, con la Central de Trabajadores Informales oficializada, tomará mayor forma y más fuerza. La sede funcionará en la Cooperativa de hilado 10 de Noviembre, ubicada en la calle O’ Brien 75, Lomas del Mirador.

domingo, 14 de junio de 2009

Cuento

Una visión particular

Era un lugar oscuro, lleno de árboles. Era de noche, pero me imaginaba que de día sería exactamente igual y que esa oscuridad permanecería intacta. Esa bruma era cada vez más espesa y no me permitía ver más allá de algunos metros de distancia. Era negra y se acercaba a mí con mucha rapidez. Tuve la sensación que estaba controlada por alguien, pero no se por quién. Veía detrás mío como dejaba a cuerpos tirados en el suelo mientras yo corría muy fuerte. Esos cuerpos estaban inertes a causa de la muerte que provocaba esa bruma.

Recuerdo que tuve la impresión de que estaban jugando conmigo y que en pocos minutos, cuando estuviera a punto de salvarme, esa muerte misteriosa, tan rápida como el paso de la luz, saltaría tras de mí para matarme.

Tenía mucho miedo, y ese miedo fue mayor cuando tropecé, no sé con qué. Comencé a sentir algo muy feo. Sentía como empezaba a tocarme esa bruma tan fría. Fue un momento horrible. Creo que me tocó en la espalda, aunque ese frío me recorrió todo el cuerpo.

La sensación, cuando desperté, no la puedo describir muy bien. Esas pesadillas que aparecen cada tanto en mis sueños son muy feas y me sentí aliviado, en parte, al darme cuenta que era sólo eso, un mal sueño. Ese fue mi primer pensamiento. Pero el que le siguió fue el mismo que el desde hace bastante tiempo. La bronca se me presentaba una vez más y por culpa del mismo responsable de siempre. El llanto de mi hermano era insoportable y estoy seguro que todos los vecinos lo escuchaban. No podía entender cómo mis padres lo habían dejado en mi habitación. Yo ya estaba grande y no necesitaba de los gritos de un bebé en mi cuarto.

Me sentía libre y hacía lo que quería en mi habitación, claro, hasta que llegó él. Me daba mucha bronca. Nunca me imaginé que de esto se trataba tener un hermano. Pensaba que podía ser algo mejor, más lindo. No pensé que fuera así. Si al menos no gritara tanto... Encima yo tengo que ocuparme de mis cosas y así se me complica bastante. No puedo pensar en todo lo que tengo que pensar y eso me molesta mucho.

Todos los días lo mismo. Lo único bueno de esa noche fue que me liberó de esa pesadilla. Creo que esos sueños tienen algo que ver con lo que me estaba pasando. Siempre sentí que Javier lloraba a propósito, con el único fin de molestarme, y que, de alguna manera, en todo momento estaba atrás mío esperando que me distrajera para luego fastidiarme con más fuerzas. Cuando yo estoy haciendo algo importante y logro deshacerme, aunque sea un instante de él, otra vez los gritos en mis oídos.

Es cierto que lo de la muerte en la pesadilla puede ser algo exagerado, pero la verdad es que ya no aguanto más. Siento eso o algo muy parecido. Son pocos los ratos en que estoy solo y ahí es cuando pienso que estoy a punto de salvarme, pero no. El sonido es más lento que la luz, aunque creo que no sucede eso con los llantos y gritos de mi hermano. Puedo oírlos muy fuertes y claros siempre cuando estoy distraído.

No recuerdo que yo fuera así al poco tiempo de nacer. Está bien que era chico y puede ser que por eso no tenga demasiada memoria de aquellos tiempos. Pero ahora que soy más grande me doy cuenta de las cosas y sé que no es justo que Javier esté aquí conmigo. No lo recuerdo, ya lo dije, pero igualmente estoy seguro que yo era distinto. No hacía demasiados problemas y me comportaba mejor, como un chico grande, como el que soy ahora. Me va a ser difícil llegar a entenderlo en algún momento.

Este cuarto tan grande en el pasado y tan chico ahora... Y todo por culpa de él. Yo me podía mover libremente por donde quería, tenía toda la habitación para mí solo. Cuando me enteré que iba a tener un hermano, nunca me imaginé que las cosas podrían cambiar tanto. Era el único hijo, el único sobrino, el único nieto. Pero ya no. Y ahora parece que a nadie le importo. Tenía todos los privilegios y de golpe todo eso se esfumó. Ya no había nada. No sólo siento una invasión en mi cuarto, sino también en mi vida.

Tengo mucha bronca y creo que queda claro con todo esto que digo. Sinceramente no sé qué hacer. Trato de calmarme y analizar todos los días de qué manera puedo sobrevivir a esto y la verdad es que no encuentro forma alguna de hacerlo. A veces pienso que mi mente está muy avanzada pero, después de todo, está bien que así sea. Es más, es como tendría que ser la de todas las personas, chicos y grandes. Pero yo sé que no sucede esto.

Y en este momento en que estoy hablando y pensando en otras cosas, ahí está otra vez. Ese llanto es verdaderamente inaguantable. Siempre lo mismo. Me distraigo un segundo y esos gritos vuelven a retumbar en mis oídos. Mi madre lo levanta en los brazos y no hay ni siquiera una mirada hacia mí por parte de ella. ¿La sigo queriendo? Sí, eso creo que sí. Pero la bronca sigue estando y cada vez es mayor. Sé que el principal culpable es él, pero todos ayudan a que esto ocurra. Y mis tías no se quedan atrás. Siempre están cuando Javier las necesita. Yo también las necesito y ellas parece que no se dan cuenta.

Supongo que tengo que comportarme como él para que todos me vuelvan a mirar. Pero yo no tengo la mínima intención de rebajarme de esa manera. Yo voy a seguir con mi actual comportamiento, pues estoy completamente seguro que es el mejor, a pesar de que nadie me preste atención.

Me gustaría que todo esto se termine de una vez por todas. Sigo sin saber cómo. Quiero que crezca definitivamente y que deje de hacer cosas de bebés, pero creo que va a llevar un largo tiempo. Me pregunto porqué yo no soy ni fui así. ¿Seré tan inteligente? Eso no lo sé. Puedo suponer que sí, pero realmente no lo sé. A veces me imagino cómo va a ser mi vida cuando empiece a estudiar. Tal vez pueda ser el más inteligente de la clase. Igual todavía falta para eso... Y ahí otra vez. No pasó un minuto que mi madre lo dejó en su cuna... y otra vez. No lo puedo aguantar más. Yo creo que los vecinos se deben quejar y si no lo hacen, tendrían que hacerlo. No creo que alguien pueda gritar más fuerte que Javier.

No sé que pensar. A veces, cuando estoy un poco más calmo, me doy cuenta que es y seguirá siendo mi hermano, para toda la vida. Lo único que tengo que tener es paciencia y si hasta este momento pude soportarlo, tal vez pueda seguirlo haciendo. Repito, después de todo, es mi hermano y en el fondo sé que lo quiero. Será cuestión de sobrellevarlo de la mejor manera posible, a pesar de que a veces parece imposible.

Nunca les pude contar ni a mis padres ni a nadie todo lo que me pasa y las cosas que siento acerca de Javier y de toda mi familia. Creo que muy pronto me podré desahogar y confesar todos mis sentimientos. Hace un tiempo empecé a dar mis primeros pasos y de a poco estoy aprendiendo a pronunciar algunas palabras, si es que se puede decir palabras a pequeños balbuceos.

Este año y medio de vida es duro. Ya se dará cuenta mi hermano cuando llegue a esta edad y vea cómo es la vida de un grande.

viernes, 12 de junio de 2009

Debate de Ley

21/05/2009

Se realizó un nuevo debate sobre la Ley de Radiodifusión en Moreno

En el Teatro Marechal se expuso el proyecto de ley para modificarla. Se presentaron distintos oradores, entre ellos, representantes del municipio y del COMFER.

Un nuevo debate en torno al proyecto para modificar la vieja Ley de Radiodifusión se realizó en el Teatro Municipal Leopoldo Marechal de Moreno. Un lugar repleto de periodistas, estudiantes de comunicación, dirigentes políticos de la localidad y personas encargadas de la organización, fue el marco ideal para la exposición y discusión de la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

Los encargados de llevar adelante el foro fueron: el Intendente del municipio, Andrés Arregui; el coordinador general del Comité Federal de Radiodifusión (COMFER), Luis Lázaro; el Decano de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata, Alejandro Verano; el periodista de Página/12, Martín Piqué y el Secretario del Sindicato de Vendedores de Diarios, Rubén Crespo.

Todos ellos expusieron distintos aspectos del proyecto, la importancia y la necesidad de cambiar la ley todavía vigente. Aunque, previamente a que se sentaran ellos en el escenario, a las 18.10 se proyectó un video del COMFER, a modo de presentación del tema. Como moderador, se encontraba el Director General de Prensa de Moreno, Mario Barboza.

En primera instancia, Andrés Arregui fue el que arrancó el discurso y mostró sus ganas de que se debata este proyecto para que después pueda ser llevado al Congreso. Además remarcó la trascendencia que tiene la comunicación y cómo es afectada negativamente por la gran cantidad de monopolios. Esto ante más de 200 personas que prestaban atención y previamente a que se retirara anticipadamente por tener diversos actos de campaña.

A continuación, Rubén Crespo fue el que tomó la palabra. En este caso, amplió el discurso, diciendo que este tema está relacionado también con la cultura de las personas en general y con la inclusión social de éstas. “La herramienta más importante es la comunicación para poder llevar a cabo esto. Además, los medios tienen mucha influencia y genera que se dejen de lado las cuestiones habituales”, expresó el representante de los “canillitas”.

Con cambios de temperatura dentro del teatro, que iban del calor extraño de otoño al fresco producido por el aire acondicionado, las disertaciones seguían y le tocaba el turno a Martín Piqué. En este caso, el periodista fue el más crítico con los medios. Los trató, en su mayoría, de actores políticos, de empresas que controlan el mundo mediático y no como simples testigos imparciales, que es lo que simulan ser.

Agregó que se nota, en cada uno, qué postura toman ante cada acontecimiento o, sin ir más lejos, sobre este mismo tema de debate. “Lo que no aparece en las páginas de los diarios, muchas veces, es lo que explica las posiciones que toman”, dijo Piqué, además de explicar que el objetivo de éstos es el de generar sólo consumidores de noticias, coartar la libertad de expresión y la participación política.

La exposición llegó a Alejandro Verano, quien enfatizó sobre la necesidad de terminar con los grandes grupos económicos y sus intereses. Recalcó que para esto, se precisa tener un amparo legal que acompañe a los pequeños propietarios de medios, así como también a los espacios públicos de distintas organizaciones. “Este proyecto es una muestra del pluralismo que queremos y para que la democracia se vea reflejada en todos los ámbitos”, se pronunció el Decano de la Facultad.

Ante las principales críticas de la oposición política, Verano dijo que “cualquier momento es bueno para salir de la ley de la dictadura”, en referencia a las circunstancias en que se está tratando el tema, con las elecciones legislativas cercanas a realizarse.

Ya cuando algunas personas comenzaban a retirarse y los vacíos en el Marechal empezaban a ser más notorios, le tocó a Luis Lázaro. El representante del COMFER, también basó su discurso en la democratización del modelo comunicacional para que todos puedan tener libertad para hablar. Expresó que la única manera de que esto suceda, será cuando el proyecto sea sancionado, ya que “nuestro organismo es inútil para legislar estando vigente esta ley”.

También reiteró que se necesitan las voces de los actores que fueron excluidos y que estos debates que se están llevando a cabo, son propiedad de todos. Igualmente, no sólo se quedó con la parte comunicacional, sino que aclaró además, que está en juego un modelo de país.

miércoles, 10 de junio de 2009

Ley de Caducidad

Se estaría acercando el final de la ley

Justicia o impunidad es la cuestión en Uruguay

Luego de las primeras condenas a represores de la dictadura militar, la amnistía con bases legales para con los genocidas será tratada en un plebiscito y cuestionada su continuidad.


En algunos países de la región se dictaron leyes para favorecer a los represores: la Ley de Punto Final y Obediencia Debida en Argentina, la Ley de Amnistía en Brasil o la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado en Uruguay.

Mientras que en otros, ni siquiera hizo falta eso. Dejaron de lado todas las formalidades legales y sólo bastó con ignorar o hacer la vista gorda para no juzgar a aquellos protagonistas del infierno vivido en este lado del mundo.

Después de mucho tiempo, algunos de estos países empezaron a cambiar las reglas establecidas -generadas por los años de plomo-, y varios genocidas comenzaron a ser enjuiciados. Los pactos entre estos y los primeros gobiernos democráticos fueron quedando de lado.

En el caso de Argentina sucedió porque las leyes fueron anuladas a partir de una resolución del ex presidente Néstor Kirchner. Así, comenzó una etapa de justicia en cuanto al enjuiciamiento a los represores de la última dictadura militar (1976-1982).

En Chile pasó algo similar desde el inicio de su período democrático y, en especial, desde la asunción de Michelle Bachelet como presidenta. Distintos militares, agentes y personas que colaboraron con la dictadura de Augusto Pinochet fueron procesadas, mientras que más de 400 causas siguen abiertas y en curso.

La todavía vigente ley 15.848, conocida como Ley de Caducidad, volvió a los primeros planos de polémica en Uruguay. Con las primeras condenas firmes a represores producidas hace poco más de un mes, y con la recolección de firmas para llegar a un referéndum y tratar esta legislación, otra vez las movilizaciones sobre este tema se volvieron a sentir con mayor fuerza.

Luego de varias campañas de diferentes organizaciones, y con la cantidad de firmas necesarias para tratarla, se realizará un plebiscito el 25 de octubre (el mismo día de las elecciones), donde el pueblo uruguayo podrá decidir su derogación. Esto ya había sucedido en 1989. En aquella ocasión, la ley había sido ratificada luego de su sanción en 1986.

En sintonía con algunos de sus pares latinoamericanos, el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, desde su asunción (octubre de 2004), trató que se esclarecieran los crímenes contra los Derechos Humanos durante la última dictadura militar (1973-1985).

A pesar de que durante su candidatura había declarado que no iba a anular esta normativa, decidió dejar en manos del pueblo esta decisión. A su vez, ayudó desde su lugar para que salieran a la luz los delitos de lesa humanidad ocurridos durante esa época.

Muchos son los que dicen que desde la figura presidencial existen dudas e inseguridades en cuanto a la polémica ley. Esto de algún modo, sostienen, es trasladado a la sociedad en su conjunto.

Además, esa misma especie de inseguridad se vio reflejada por ejemplo en el trabajo de la consultora uruguaya Factum, donde en una encuesta hecha a fines de abril, se notó la división de la gente y las distintas opiniones de ellas.

Igualmente, en este trabajo, la mayoría está claramente a favor de la anulación de la ley con un 46 por ciento, mientras que un 30 por ciento está en contra. El restante 24 por ciento no quiso opinar sobre el tema. Si se tiene en cuenta que con una simple mayoría de votos se consigue el objetivo, es muy probable que la Ley de Caducidad llegue a su fin.

Pero es difícil quedarse sólo con ese dato si los que están en contra llegan a un 30 por ciento, según la encuestadora. Ese número también hace bastante ruido, ya que, en definitiva, estarían apoyando a los represores que estuvieron al mando del país y fueron responsables de cientos de desapariciones, muertes y torturas.

En algunos casos, parte de los que están en contra son personas que piensan que la democracia y la justicia no son el mejor remedio para el país. Pensamientos que quedaron arraigados desde la dictadura militar. Pero además, hay sectores que pertenecen al Poder Legislativo, quizá lo que más preocupa.

El senador del Partido Nacional y líder del sector Correntada Wilsonista, Francisco Gallinal, declaró en la página oficial de esta agrupación que no firmó a favor del plebiscito y no votará en él por la opción de anular la ley. “Desde el punto de vista ético, no comparto que se pretenda derogar una norma con el propósito de realizar revisionismo”, dijo. Pareciera ser que las cosas del pasado, se tienen que quedar en el pasado.

La consultora Cifra también realizó un estudio sobre esta ley en marzo y los números resultaron similares a la anterior. Un 42 por ciento se mostró conforme con derogarla, al contrario del 27 por ciento, que prefiere no anularla.

Pero no sólo la sociedad uruguaya, al menos en su mayoría, quiere que esta legislación deje de existir. Hace tan sólo unos días, el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas realizó un pedido de abolición de esta ley al Gobierno uruguayo.

Antes de esta solicitud, el Presidente de Uruguay había elevado al Parlamento un proyecto llamado Ley de Reparación, en el cual el Estado se hace responsable por los crímenes cometidos durante la dictadura. De esta forma reconoce el “quebrantamiento del estado de derecho que impidiera el ejercicio de derechos fundamentales de las personas”, tal como lo indica el texto.

Además, así se le otorgaría un resarcimiento económico a las víctimas y familiares de éstas, que van desde 20.000 a 40.000 dólares. Asimismo, se les brindaría ayuda profesional y asistencia médica en algunos casos.

Igualmente, ya hay organismos que se mostraron en contra de esta propuesta, tal es el caso de Crysol, una asociación de ex presos políticos, ya que este proyecto no los contempla. En la misma situación se encuentran aquellos que tuvieron que exiliarse del país, durante esa época. Aunque todos ellos aclararon que es un buen inicio el reconocer las responsabilidades.

A pesar de estos últimos reclamos, este hecho, más las condenas a las personas a las que se las consideraron que quedaban fuera de la Ley de Caducidad, sirven para demostrar las ganas que existen en el Gobierno uruguayo y en su justicia de cambiar la historia de los últimos 20 años. Esto, aun las idas y vueltas sobre el tema.

En ese sentido, también se podría decir que quieren asemejarse aún más a Argentina, que termina resultando un ejemplo en cuanto a la defensa de los derechos humanos. Para terminar de encolumnarse en ese camino, sólo falta que deje de existir la “Ley de Impunidad”, tal como la llaman sus opositores.

Los enjuiciamientos a oficiales retirados y ex policías, se los pudo llevar a cabo ya que tanto el Poder Ejecutivo, así como de la misma manera el Poder Legislativo y la Justicia, consideraron inconstitucional la ley en estos casos en particular, amparándose en unos de sus artículos.

La caducidad abarca solamente a los altos mandos y subalternos del Ejército uruguayo. Es por esto también que Vázquez, una vez asumido el poder, ordenó que se investigaran varios crímenes de lesa humanidad que quedaban fuera de la legislación vigente.

Después de las primeras votaciones del Congreso en contra de la ley, el senador del partido Frente Amplio, Rafael Michelini, había declarado al diario Página/12: “Hasta el 2005 reinaba la impunidad, no había ni un militar ni un policía detenido”. De esta manera se expresaba uno de los principales defensores de los derechos humanos e hijo del ex senador Zelmar Michelini, secuestrado y asesinado en Buenos Aires.

A partir de estos casos de condenas, se puede sentar un precedente importante para que la Corte Suprema de Justicia pueda procesar a demás militares y policías que hayan estado involucrados en delitos de lesa humanidad. En esto tiene que ver el artículo 8 de la Constitución, en donde se argumenta que “todas las personas son iguales ante la ley no reconociéndose otra distinción entre ellas sino la de los talentos o las virtudes”.

Todo está dado para que la Corte Electoral dé el visto bueno a la cantidad de firmas necesarias para llegar al plebiscito. Se estima que la Coordinadora Nacional por la Anulación de la Ley de Caducidad llegó a recolectar más de 340.000, un número bastante superior a las 250.000 necesarias (el 10 por ciento del total del electorado). Entre diversas organizaciones políticas, organismos de derechos humanos, y personas en general, se llegó a esa cantidad de firmas.

Para que Latinoamérica haya tomado un rumbo distinto al de años anteriores, tuvo que pasar bastante tiempo. Varios gobiernos democráticos obviaron este tema o, peor aún, dejaron la justicia a un costado para ponerse del lado de los genocidas.

En Brasil, hace un par de años, oficializaron la cantidad de desaparecidos durante la dictadura de su país (1964-1985), llegando al número de 339 personas. Esto se dio luego de 25 años de democracia. A pesar de esto, el año pasado, el presidente Luiz Inácio Lula Da Silva no tuvo palabras que ayudaran a esclarecer estos delitos.

A raíz de una discusión sobre este tema, distintos ministros y militares salieron a cruzarse verbalmente y el primer mandatario expresó que la sociedad tiene que “transformar” a los muertos en “héroes y no en víctimas”. A lo que el ministro de Defensa, Nelson Jobim, agregó: “Estamos construyendo el futuro y no el pasado”.

De esta manera, ambos dejaron en claro que no tienen ningún interés en revisar los acontecimientos producidos hace algunas décadas atrás. Por estas palabras y teniendo en cuenta que la Ley de Amnistía sigue vigente en Brasil, se hace complicado poder llegar a una justicia plena.

Por todas estas cuestiones de los países sudamericanos, resulta necesario que la Ley de Caducidad llegue a su fin para que Uruguay pueda salir adelante con la justicia necesaria en cualquier nación. El 25 de octubre, independientemente de quien salga electo en los distintos cargos, es una muy buena oportunidad para que la historia de Uruguay no quede en el olvido.

Festival en Paso del Rey

03/05/2009

Rock solidario con presencias importantes

Se realizó un festival de música a beneficio de Diego Lardone, un joven de 22 años que lucha desde hace tres contra un cáncer. Se presentaron siete bandas de la zona y el cierre estuvo a cargo de Gran Martell, liderada por Tito Fargo y Jorge Araujo.

Rock, reggae, ska y fundamentalmente mucha solidaridad es lo que hubo en la tarde del sábado en el Club Social de Paso del Rey. Allí se realizó el festival a beneficio en el que participaron siete bandas del partido de Moreno y con el cierre esperado a cargo de Gran Martell, en donde brillaron Héctor “Tito Fargo” D’aviero, ex guitarrista de Los Redonditos de Ricota, Jorge Araujo, ex baterista de Divididos y Gustavo Jamardo, ex bajista de Porco. Todos participaron para que Diego Lardone continúe su lucha contra el cáncer con el cual viene peleando desde tres años.

Un mes atrás, ex compañeros del colegio y amigos de Diego decidieron comenzar con este proyecto, el cual culminó de la mejor manera posible. No dudaron en reunirse y juntar a mucha gente de la zona para que todos puedan ayudar de alguna manera. La idea que surgió fue la de organizar un recital con varias de las bandas que están haciendo sus primeros pasos, y en algunos casos, con las que la vienen remando desde hace algunos años.

La tarde empezó con sol y con algo de calor, mientras se escuchaban los acordes de La Rueca, la primera de las bandas, y el público se iba acercando de a poco. Siguió el turno de Paladin, Irregular, Mustafunk, País Aborigen, Skanking Jesus y Locos de Turno. Todas bandas amigas que se unieron a la causa de inmediato. Se iban fusionando los sonidos, siempre con gente de todas las edades haciendo de público. Algo de rock potente, algo más suave, pop, ska, reggae y otros ritmos que permitían ver claramente en varias de las bandas, influencias de músicos importantes.

Y el final tan esperado por la gente llegó, la presentación de Gran Martell, sonando con algunas melodías tenues en ocasiones, pero fundamentalmente con un rock muy agresivo en varios de los temas, que provocaron un mayor éxtasis entre el público y en ellos mismos; era una forma de presentar sus credenciales. Tito Fargo mostrando sus dotes con la guitarra que supo acompañar a Luca Prodan y a Los Redondos, Araujo con la batería que lo llevó a estar nueve años junto a Ricardo Mollo y Diego Arnedo, y Jamardo que no quería ser menos e imponía su capacidad con el bajo.

Una banda que suena muy bien, de cinco años de existencia pero que entre sus integrantes hay más de 75 años de rock, y que no tuvieron problemas en subirse a un escenario chico, frente a unas 200 personas aproximadamente. La causa sin dudas lo ameritaba.

Diego Lardone y su familia, vienen luchando desde el 2006, año en que se le detectó un tumor maligno en su testículo izquierdo. En una primera operación se lo tuvieron que extirpar y tuvo que seguir con tratamiento de quimioterapia por cinco meses debido a un nuevo bulto que le había aparecido en la zona pélvica. Mediante nuevos estudios médicos, el cáncer surgió nuevamente en forma de tumores pélvico y pos-escrotal, entre otros, lo que ocasionó que se le realicen dos nuevas intervenciones quirúrgicas entre 2007 y 2008.

En marzo de este año, y con más exámenes clínicos de por medio, se le detectó metástasis en el pulmón derecho, lo que quiere decir que el tumor se propagó hasta llegar a este órgano. Es por esto que, un mes después, se tuvo que someter a una nueva operación en la cual se lo pudieron extirpar. Allí se comenzaba a forjar la idea del festival, luego de una visita de sus amigos.

En plena etapa de recuperación, Diego tiene pactada una reunión el día 14 de mayo con la doctora chilena Angélica González, especialista en este tipo de enfermedades, y que estará en el país para esos días. Así podrá reprogramarle la medicación que ya le había mandado desde Chile en un anterior contacto.

Sin dudas que los 10 mil pesos que se recaudaron entre las entradas, el buffet y las rifas de los sorteos que hubo, servirán de mucha ayuda para que la familia pueda seguir peleándola estando unida. “Les quiero agradecer a los que me conocen y a los que no, y a los chicos que sin ellos no hubiera podido hacer nada de esto”, dijo Diego, muy emocionado, en reconocimiento a sus amigos que organizaron el festival, con los cuales se abrazó con lágrimas de por medio, mientras seguía sonando Gran Martell de fondo, con la melodía suave de “Silencio de los pasos”.

La madre de Diego también sumó para que la emoción perdure desde arriba del escenario: “Saben el gracias tan grande que tengo en mi corazón. Gracias a todas las bandas, a los chicos que hicieron esto que es asombroso, digno de reconocerlo con todo el corazón. Gracias a ustedes que se comportaron de maravillas y que hicieron que sea un ambiente hermoso”, expresó dirigiéndose al público.

La música duró hasta pasadas las 23 horas. Sirvió para que todos disfrutaran, para que sonara buena música, para que las bandas se hagan escuchar, pero también fue la excusa perfecta para que la gente se acercara y pueda dar una mano más que grande. También estuvo la colaboración de los distintos comercios de la zona que aportaron lo suyo para que se pueda llevar adelante este festival.

Seguramente que todo esto ayudó y mucho para que Diego pueda seguir adelante. Su madre también lo vio de la misma manera diciendo que “esto llenó más mi vida y la de mis hijos”.

lunes, 8 de junio de 2009

Juicio por la Mansión Seré

07/11/2008

Tres ex militares condenados

Los ex brigadieres Hipólito Mariani y César Comes cumplirán una condena de 25 años por delitos de lesa humanidad. El ex coronel Alberto Barda fue sentenciado a perpetua.

Los chicos que hoy gritan corriendo detrás de una pelota habrán sentido alivio en su interior aunque todavía no tengan bien en claro la razón. En ese mismo lugar donde juegan, hace 30 años los gritos eran bien distintos, estaban llenos de dolor, y son algunas de las consecuencias por las que los brigadieres retirados Hipólito Mariani y César Comes, a cargo del centro clandestino de detención conocido como Mansión Seré durante la última dictadura militar, tendrán que cumplir una condena de 25 años de prisión.

Los ex militares fueron juzgados por tormentos y privación ilegal de la libertad agravada por el uso de la violencia y amenazas, por un total de doce casos de personas que estuvieron secuestradas allí, durante los años 1977 y 1978. La sentencia la dictó el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº 5 de la Ciudad de Buenos Aires.

También en este juicio fue condenado a prisión perpetua el coronel retirado Alberto Barda, que tenía a su cargo el grupo de defensa Antiaérea de Mar del Plata, donde funcionaba el centro de detención La Cueva. Barda fue acusado de coautor responsable de los delitos de “privación de la libertad, imposición de tormentos y homicidio”, todos agravados, tal cual mencionó el fallo leído por el juez Guillermo Gordo.

Las sentencias dictadas por el Tribunal fueron conformes a lo pedido, tanto por la querella como así también por el fiscal de la causa, Félix Crous. La única diferencia se dio en el caso de Mariani, en el que la fiscalía había pedido 50 años de prisión, la pena máxima de la legislación argentina. Igualmente, los fallos fueron festejados por las agrupaciones de derechos humanos que se encontraban en la sala.

Esta condena a los represores fue bien recibida, pero igual los abogados de las organizaciones que representan a las víctimas, seguirán luchando para que las penas sean cumplidas en una cárcel común. El fallo del Tribunal no modificó, en primera instancia, las situaciones de los procesados. Mariani y Comes, ambos de 82 años, llegaron al juicio excarcelados y Barda con prisión domiciliaria.

Una vez finalizado el fallo, Tati Almeida, titular de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, declaró: “Son tres genocidas más condenados y estamos muy contentos por eso, pero tienen que estar en cárcel común, no domiciliaria. Igual rescatemos lo que hemos logrado”. A lo que Martín Sabbatella, intendente de Morón, agregó: ““Hay que remarcar la importancia de la cárcel común, hay que seguir reclamando eso porque es lo que seguimos necesitando como sociedad. Es muy importante la condena, que se termine la impunidad, que se sepa quién es quién y qué han hecho estos personajes siniestros”.

La televisación de la sentencia
A lo largo del juicio, hubo una controversia con el Tribunal, ya que Martín Sabbatella, Félix Crous y también distintas organizaciones, como las de Abuelas de Plazo de Mayo, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Memoria Abierta, HIJOS y varias más, pidieron que el juicio sea televisado ya que consideraban que el material documental que surja de esa televisación tendría un valor fundamental para la memoria colectiva.

Algo que recién ocurrió el día de la sentencia, luego de una recomendación de la Corte Suprema de Justicia invocando el “principio de publicidad del proceso". “Es importante porque va a ser de mucha ayuda para el futuro, para que todos puedan saber qué fue lo que pasó, quiénes son las personas juzgadas y todo lo que hicieron”, expresó sobre esto Cecilia Uriarte, integrante del equipo de investigación del Proyecto Mansión Seré.

El municipio de Morón como testigo
Algo no muy común es que en un juicio, uno de los testigos sea un Municipio. Sin embargo, esto es lo que sucedió con el Área de Investigación de la Dirección de Derechos Humanos de la Municipalidad de Morón, que se presentó ante el Tribunal en el proceso judicial que juzgó a los responsables de los delitos cometidos en el centro clandestino de detención Mansión Seré.

El Municipio contribuyó al caso aportando los resultados de las investigaciones realizadas en el lugar. Estas fueron desarrolladas por un equipo coordinado por Gustavo Moreno y la antropóloga y directora de Derechos Humanos, Antonela Di Vruno. Junto a otros organismos de derechos humanos, se comenzó a trabajar en el Proyecto Mansión Seré, conformado por profesionales de distintas disciplinas.

Este proyecto arqueológico y antropológico busca recuperar las estructuras y recabar información acerca de los usos de la casona en la que funcionó el centro clandestino de detención y torturas durante el último gobierno militar.

“Es muy importante que hayamos podido declarar en este juicio por todo el trabajo que realizamos en estos años. Aportar desde lo que hacemos para que se pueda hacer justicia es algo muy importante”, dijo Cecilia Uriarte, integrante del equipo de investigación.

El intendente del partido, Martín Sabbatella, expresó: "Esta Casa de la Memoria y la Vida es el lugar en el que el pueblo y el Gobierno de Morón dan cuenta de su compromiso con la memoria, la verdad y la justicia. Donde ellos torturaron, secuestraron y mataron, hoy hay familias enteras disfrutando, sembrando memoria y vida donde hubo horror".

Entre los demás testigos también estuvieron Claudio Tamburrini, cuya historia fue representada en la película de Adrián Caetano, “Crónica de una fuga”, donde cuatro detenidos logran escaparse, y Pilar Calveiro, autora del libro “Poder y desaparición”, en el cual explica el funcionamiento de los campos de concentración y exterminio argentinos.

Historia de la Mansión
La Mansión Seré fue adquirida por la Municipalidad de la Capital Federal en 1949 y luego fue usada como casino de oficiales de la VII Brigada Aérea de Morón, una vez producido el golpe de estado. Entre 1977 y 1978 funcionó como uno de los centros clandestinos de detención más importantes de la provincia.

Luego de la fuga en la cual escaparon cuatro detenidos, los demás secuestrados fueron liberados o trasladados. La casona fue incendiada y dinamitada para ocultar cualquier evidencia. Terminó de ser demolida en 1985 cuando se creó el predio deportivo y recreativo Gorki Grana.

En los años noventa, el intendente Juan Carlos Rousselot ordenó construir un edificio para realizar reuniones privadas. En la actualidad se realizan actividades culturales, talleres, charlas, debates políticos y también se brinda asesoramiento jurídico para casos referidos a vulneraciones de derechos humanos.

Romina Isidori
Leandro Rodríguez

El efecto de la TV en el fútbol

10/08/2008

Atlas: pasión televisada

Con la aparición del programa creado por Maximiliano Ambrosio, Atlas, el equipo de Primera D, creció mucho en los últimos tres años a nivel institucional y futbolístico. Ahora sueña con el primer ascenso de su historia.

Atlas, ese joven titán que desafió alguna vez a Zeus, nunca se imaginó que a partir de la derrota sufrida en la guerra contra los dioses olímpicos, tendría que llevar por el resto de su vida como castigo el peso del mismísimo cielo sobre sus hombros. Quizá, Ricardo Puga nunca pensó que, al fundar el Club Atlético Atlas, éste también tendría que llevar una carga importante en sus espaldas, llena de tristezas, decepciones, fracasos, y que de a poco fue tomando una dimensión inesperada, al igual que el propio titán de la mitología griega.

En ese caso más lejano, no existía la televisión para hacerle saber al mundo lo que pasaba a cada momento. En cambio, sí sucede esto con el Club Atlas, uno de los equipos más chicos del fútbol argentino, que comenzó a tener una repercusión más que importante, no sólo a nivel local; también trascendió las fronteras y ahora tiene una cantidad importante de hinchas dispersados por toda Latinoamérica.

Sin dudas que la desafiliación por una temporada al campeonato de Primera D sufrida en el año 2004, caló hondo en el club. Pero en ese momento se le ocurrió a Maximiliano Ambrosio, la cabeza principal de la productora "Autobombo.tv", llevar a la televisión la vida y los sufrimientos que padecía “el más débil de los débiles, el último de los últimos”. A partir de ese momento, a Atlas le comenzó a cambiar la suerte.

De tiempos en los que el estadio estaba completamente vacío, sin hinchas porque no había partidos por jugar, sin pelotas porque no había jugadores que las usaran, se llegó a una realidad bien distinta. Una realidad en la que hasta en cada entrenamiento hay varias cámaras de televisión que transmiten los momentos que transcurre en la vida de este equipo, con futbolistas que toman este deporte como un sentimiento y no como un trabajo, y que se ven manifiestos en muchos países del continente.

La repercusión que tuvo el programa "Atlas, la otra pasión", emitido por la señal de cable Fox Sports hacia toda Latinoamérica, fue muy notoria desde un comienzo. Y eso no sólo se vio reflejado en los puntos de rating, sino también en el mundo del ascenso argentino.

La aparición de la misma empresa de micros que transporta al plantel de Boca Juniors; o de bebidas que usan las estrellas de la elite deportiva; o que sea el único equipo del mundo que no juega en la primera división y que sea vestido por una de las indumentarias de primera marca (lugar que compartió con la Juventus de Italia hace un par de temporadas); y la presencia de algunas otras empresas importantes, no se hicieron esperar ante el efecto Atlas.

Es obvio que este equipo nunca va a llegar a ser ni Boca ni la Juventus, pero lo que comenzó a vivir desde hace tres años fue muy importante y, teniendo en cuenta la categoría en la que está, no queda tan errónea la comparación. A nivel económico se vio bastante beneficiado, siempre hablando de lo que significa todo esto para un equipo de la D.

Comenzó a tener una entrada de dinero mensual que no estaba ni siquiera en los pensamientos más optimistas de sus dirigentes. De esta manera se les alivianaron los gastos futbolísticos de una manera sorprendente. Los auspiciantes llegaron de la mano de la productora aunque desde esta afirman que sólo se limitan a filmar y hacer el programa, pero también aclaran que “tratamos de colaborar en todo lo que esté a nuestro alcance”. Inclusive, hace algunas semanas, la Asociación del Fútbol Argentino, le dio un subsidio a cada uno de los clubes de la última categoría.

Y si alguien quiere pensar que la aparición de este docu-reality, tal cual bautizó a este formato televisivo su productor general y conductor del programa Ambrosio, ayudó para que esto ocurriera lo puede hacer tranquilamente. Así, Atlas pudo remodelar el estadio que lleva el nombre de su fundador, llegando a una capacidad para 2.500 personas. Además sigue ultimando los detalles para terminar de refaccionar las cabinas de transmisión para los periodistas, los nuevos vestuarios y el cambio del tejido de la cancha, siempre con ayuda desde distintas partes.

El ascenso deseado
Pero a todo esto, el objetivo futbolístico de un club que hace pocos años estaba desafiliado es el mismo que tienen los demás equipos. Todos, tanto dirigentes, jugadores, técnicos, o los propios hinchas, quieren ser cautos con cada palabra que dicen pero no hay dudas que todos ellos quieren ver al equipo en Primera C. “El objetivo es llegar a la final y ahí ver qué sucede. Llegar a ascender sería algo muy bueno para todos nosotros, sería el premio a todo el esfuerzo”, expresa Rolando Borovsky, presidente de Atlas.

Un poco más allá va Maximiliano Ambrosio, ya parte importante del club: “el gran objetivo es ganar el campeonato. El equipo está con la mentalidad definitivamente puesta en el gran objetivo que es lograr el ascenso. Se trajo un nuevo cuerpo técnico que está muy convencido que el objetivo se puede lograr. Trajeron nuevos refuerzos y están tratando de cerrar un par más antes de irse de pretemporada”, afirmó con mucha esperanza. Y este nuevo cuerpo técnico estará a cargo de Guillermo Scesurak, hombre con historia en el ascenso, y que ganó la pulseada ante una posible vuelta de Néstor Retamar.

Pero no les está resultando nada fácil esta meta. En la primera temporada que jugaron, luego de la desafiliación, terminaron en el quinto lugar y así pudieron ingresar al reducido final por un lugar en la promoción, pero se quedaron el camino.

Mejor fue la campaña siguiente. También tuvo la oportunidad de jugar las instancias finales luego de quedar segundo, pero otra vez la suerte no les jugó a favor. En la temporada que acaba de finalizar no les fue demasiado bien. Terminaron por debajo de la mitad de tabla, siendo este el torneo más flojo del equipo. “Se fueron muchos jugadores cuando se alejó Retamar. Tuvimos muchos lesionados y expulsados. Ahí es donde estuvo la falla, nuestra intención era ingresar al reducido”, explicó al finalizar el torneo Borovsky.

El futuro en la tele
En agosto comenzará la nueva temporada de “Atlas, la otra pasión”, conjuntamente con la reanudación de la competencia oficial, aunque no se sabe si va a continuar el programa más allá de diciembre. “Cada vez que empezamos el año, lo empezamos pensando en la temporada pero sin saber qué va a pasar al año siguiente. Siempre fue el último, pero después vino otro. Hasta fin de año estamos seguros”, aclaró Ambrosio. Y agregó que la gran expectativa pasará por ver el rendimiento del equipo.

Pero en toda esta historia hay algunos elementos o términos que no están muy relacionadas con la esencia misma del fútbol. Las palabras rating o producto, al hablar del programa son importantes a la hora de analizar el ciclo y el éxito de este. Y no hay dudas que, desde su comienzo, tuvo una notable aceptación en todos los ámbitos. No por nada en el año 2006 obtuvo el Martín Fierro como mejor programa deportivo en cable.

Pero como todo tiene un principio este caso no es la excepción. A fines del año 2004, Ambrosio comenzaba a poner en marcha este proyecto, y ya con las ideas bien firmes de lo que se quería hacer, se comenzó a filmar durante el primer cuatrimestre del año siguiente todo lo que fue ocurriendo en la vida del club: cómo se empezaba a preparar el equipo para la vuelta a la categoría, la reanudación del trabajo por parte de los jugadores y del cuerpo técnico.

Así fue como se presentó ese trabajo a modo de piloto a los productores de Fox Sports. En ese momento, tuvieron la oportunidad de elegir entre la señal de cable y el canal de aire América, porque tenían productores en común. No se dudó y al cable fueron. “Prioricé que un canal de cable te permitía más continuidad en el aire, porque en los canales de televisión abierta, todo lo rige el rating, y un ciclo de estas características me obligaba a, por lo menos, seis meses para contar una temporada entera. Gracias a Dios fue la mejor decisión”, explicó Ambrosio.

Cuando empezaron con este ciclo, se enteró de la existencia de un programa en Italia que contaba también las historias de los jugadores de un club del ascenso. Pero se dio cuenta que era distinto al suyo, al ver que ese era estrictamente un reality show, porque era una especie de Gran Hermano en el cual se reclutaban a los chicos en un campo deportivo. “Lo que nosotros intentamos era darle un perfil más documental. Por eso, este formato lo terminamos bautizando docu-reality. Todo a modo de documental pero contado en tiempo real y eso puede llegar a ser la parte reality”, aclaró.

Justo cuando empezaba a tomar forma este proyecto, fue cuando Atlas estaba listo para volver a pelear en la última categoría. En ese momento, era el equipo que menos ganaba, el más humilde, el que menos gente llevaba a la cancha. Ese equipo que necesitaba la productora para plasmar sus ideas. De lado quedaban las historias felices de los más poderosos, los más exitosos, los que siempre llenan las canchas. Por una vez, se priorizaba al más débil de los débiles, al peor del mundo, según el ranking de la FIFA de ese momento.

En distintas etapas, el club había recibido varias ofertas de gerenciamiento, y llegó a estarlo en manos del Municipio de Moreno durante cinco años, en los que sufrió dos desafiliaciones. “Por eso digo que el gerenciamiento no te asegura nada”, explicó Borovsky. Sin embargo, una vez embarcados en este proyecto, las cosas empezaron a cambiar para bien del club, y también para el de la productora.

¿Qué significó todo esto para Atlas? No hay dudas que mucho, y es por eso que están muy agradecidos. Y reconocen que la suerte estuvo de su lado. Ambrosio lo explica de manera muy clara: “Para el club fue una bendición. Siempre volvía a la D para quedar desafiliado de nuevo al año siguiente. No tenía recursos, ni jugadores para competir. Iba a las canchas pensando cuánto iba a perder, y que hoy sea un protagonista del campeonato y que se prepare con el objetivo de ascender de categoría, que sea reconocido por otros clubes y por toda Latinoamérica, realmente es una bendición”.

Y así como todas las personas del club se fueron preparando para volver a jugar, también los hinchas fueron empezando a calentar las gargantas de a poco. Gargantas que se fueron multiplicando de manera impensada a lo largo y ancho de Latinoamérica. Tal es así, que hasta en los partidos, se ven caras extrañas hasta hace poco, pero que no se pudieron resistir ante el boom mediático del club. Hinchas de Uruguay se acercaron a ver los encuentros que disputaba el Atlas. Pero no sólo abarca a los países limítrofes esta pasión que fue creciendo, también alcanzó a Centroamérica.

El hecho de que una persona pueda hinchar por este equipo tan lejano geográficamente pero cercano en el sentimiento, lo explica Luis López Vásquez, entrenador de un equipo de mujeres que vive en Ciudad del Carmen, Campeche, México. Es hincha de los PUMAS de la UNAM, admirador de Boca y a partir de hace algunos años, también simpatizante del Atlas argentino. Él es un claro ejemplo de los muchos hinchas esparcidos por el continente, y afirma sin miedo a equivocarse en sus palabras: “es un ejemplo de vida para mí”.

Y expresa muy bien este sentimiento que tiene: “me identifico mucho con el club, pues jugué en la tercera división del fútbol mexicano y sé lo que significa para uno jugar en divisiones menores, todos los sinsabores que uno pasa, los sacrificios, las lágrimas. Sentir esa pasión al gritar un gol, ese sueño que es llegar a Primera algún día y que por motivos de la vida no se puede”, explicó desde su ciudad, con cierta melancolía y con mucho de entendimiento para con los jugadores.

Absolutamente a nadie se le habría ocurrido que este equipo traspasaría las fronteras. “Uno cuando lleva a cabo un proyecto como este, sueña con que la repercusión sea la mejor, pero no hay nada más lindo que el resultado te termine sorprendiendo aun más de lo que eran tus expectativas”, dijo Ambrosio.

Y en este docu-reality, los principales actores son los futbolistas. Esos que se tienen que levantar temprano para ir a trabajar, tal es el caso de su figura, Wilson Severino. Ese hombre que jugando para Central Ballester le metió un gol a Atlas que le significó la desafiliación en el 2004. Todas las mañanas se va a los ferrocarriles a trabajar y a la tarde a entrenar. Un ejemplo de los tantos que se presentan en las categorías amateur del fútbol argentino.

¿Pero son actores que actúan o que se dedican a jugar aunque estén las cámaras y sus rostros ya sean bastante conocidos? Para el presidente, Rolando Borovsky, este puede ser uno de los puntos más perjudiciales. “A veces los jugadores confunden los roles. Hay momentos que están más pendientes de las cámaras que del entrenador, pero son las reglas del juego”, manifestó. Y si se llegan a confundir, no es para menos.

Nunca estuvieron acostumbrados a vestirse con ropa de marca para entrenar. Tal es así, que hasta el día de hoy se lo escucha al técnico Scesurak, molestarse porque no la usan y se ponen otras prendas. O inclusive viajar en micros de primera clase con varios televisores en su interior para llegar a los estadios visitantes. “Todo esto puede llegar a hacerlos perder de vista lo que es el fútbol de la D. Pero después, cuando entran a la cancha, terminan dejando todo”, aclara el productor, tan metido en el fútbol como los dirigentes. Y esto también se ve en los rivales de turno.

Todo esto, los micros, las ropas, las bebidas deportivas, las recientes pruebas de juveniles en las que se anotaron más de mil chicos, la aparición de Wilson Severino en una presentación rodeado de figuras como Carlos Bianchi, Sebastián Battaglia y Leonardo Ponzio, y muchas cosas más hicieron que Atlas se transformara en el club más mediático del ascenso. Esto siempre acompañado de un crecimiento importante.

Y tanto fue lo que creció, y de manera impensada, que puede sufrirlo bastante cuando todo esto se acabe. Porque en algún momento el programa va a terminar y estará en la gente del club que lo que consiguieron hasta aquí, les sirva para hacer seguir creciendo a Atlas. A Yupanqui, “el quipo con menos hinchas”, según una publicidad de hace algunos años, se le acabó el sueño muy pronto de verse en la tele. Estará en cuánta fuerza tenga el titán para seguir sosteniendo al cielo y al club sobre sus hombros y llevarlo a la gloria.

domingo, 7 de junio de 2009

Historia de vida

05/09/2005

La vida después de Cromagnón

Diego Casciato, estudiante de periodismo deportivo, cuenta cada detalle de la noche trágica del 30 de diciembre. Revive los pensamientos que tuvo en ese momento y los que aún hoy mantiene vivos.

Desde el momento en que llegó al lugar, pasando por el horrible instante en que sacaba gente deseando que estén vivos, hasta que volvió a su casa sin terminar de entender todo lo que había pasado y también los días posteriores hasta llegar a hoy. Las imágenes y los recuerdos que se le vienen a la cabeza uno tras otro. Revive la noche trágica de Cromagnón como si recién acabara de ocurrir y todavía sin palabras para poder explicar lo que sintió y lo que aún siente. Diego Casciato, estudiante de periodismo deportivo y a punto de recibirse, rememora el último 30 de diciembre y cuenta que ahora “valoro más las cosas. Disfruto la vida, la familia”.

Dos meses son los que estuvo sin salir a bailar o sin ir a algún recital y, cuando fue, el cartelito verde de “SALIDA” fue lo primero en que fijó su mirada. Esas son algunas de las consecuencias que tuvo que sufrir, luego de que esa maldita bengala (junto con la corrupción, la negligencia, y la ambición de poder y dinero, entre otras cosas, que caracterizan a los argentinos) acabara con casi 200 vidas. “Pensamos que se apagaba y seguía”, relata Casciato, teniendo en cuenta que semanas anteriores al hecho habían ocurrido principios de incendios en el mismo lugar, que terminaron en la nada.

Treinta o cuarenta segundos pasaron desde que Callejeros empezó el show con el tema “Distinto” cuando las llamas comenzaron a ganarle al local. “Hasta ese momento, las bengalas eran algo lindo, natural”, comenta. Y cuando se habla de la banda, reconoce que pueden tener algo de culpa, aunque “así como les pasó a ellos, les pudo haber pasado a cualquiera. Yo, sin dudas, volvería a ir para verlos tocar”.

Tampoco tuvo dudas a la hora de meterse de nuevo en el lugar lleno de fuego y humo para sacar personas: “No pensé si tenía que entrar o no, igual lo haría”. Y con el triste y crudo pensamiento de que “ojalá estén vivos”. Luego de todo esto, cuando llegó a su casa, alrededor de las 4 de la mañana, quedó demostrado cómo no terminaba de comprender lo que había sucedido hasta ese momento cuando se encontró con un amigo y le dijo: “Debe haber un montón de heridos”, sin tomar conciencia de lo que había ocurrido.

-¿Qué se te pasó por la cabeza cuando comenzó el incendio?

-No sé si lo podría explicar con palabras, pero en un momento se me apagó el mundo.

La dura frase que sale de su boca, enmarca lo que significó esa noche para las miles de personas que tendrán que soportar con ese dolor para siempre.

Cuando se nombra la palabra culpable, saltan enseguida los nombres de Chabán e Ibarra, y después de pensar algunos segundos y, sin dar más vueltas, dice: “Si los tengo enfrente, los cago a trompadas”. Y aunque fue a las primeras marchas con un pedido de justicia, aclara que no va más por la presencia en éstas de los distintos partidos políticos que tratan de sacar provecho de la situación.

Porque él también es una víctima. Porque cada vez que escucha una sirena, se le vienen las terribles imágenes de Cromagnón. Porque todavía le suena en la cabeza el nombre de Tamara que alguna madre desesperada gritaba en plena desazón. Porque en el siguiente recital al que fue, se quedó en el fondo por temor. Porque, a pesar de que estudia periodismo, lo que salía en los medios sobre el tema “lo viví como víctima, estuve ajeno como periodista”. Y con bronca resalta: “Te da por las bolas los que hablan por hablar y no estuvieron esa noche ahí”.

La impresión que deja Diego al comenzar a hablar queda totalmente olvidada. De esa sensación de que nada le importa, con su pelo largo, su pañuelo al cuello y su figura “desarreglada”, a que se le llenen los ojos de lágrimas a medida que va recordando lo que le tocó vivir, lo marcan tal cual es.

Quizá, se podría decir que en la familia de él, el destino los marcó con distintas tragedias, aunque por suerte ese mismo destino quiso que siguieran adelante todos juntos. En 1968, su padre estuvo en el Monumental, el día de la “Puerta 12”, donde a la salida de un River-Boca murieron 70 personas a causa de otra imperdonable negligencia. Ahora le tocó a él vivir una situación extrema, en la cual, según él, no le dejó secuelas psicológicas graves.

Por todo esto, en la noche de año nuevo, el clásico brindis estuvo acompañado por un emotivo llanto. Un llanto que refleja que el mundo no se le apagó finalmente para él, aunque seguramente, la luz que brilla sobre él no tiene la misma intensidad que antes.

“Me niego esta noche a olvidar” no sólo es una frase de un tema de Callejeros, sino también es la inscripción que reza en la bandera que hizo Diego Casciato junto con algunos amigos para, justamente, recordar. Que no queden en la nada las casi 200 almas que permanecerán en Cromagnón.